Memorias de un bachiller


“Memorias de un bachiller”



Soy Adriana, una estudiante del Colegio de bachilleres de Baja California, tengo 18 años, y desearía no tenerlos mas; eh descubierto que describirse uno mismo es lo mas difícil que eh echo, pues llevo mirando la pantalla de la laptop en busca de las palabras apropiadas para describirme, no las encuentro todavía, pero are el intento.

Entre a la preparatoria hace casi ya tres años, primero estuve en el salón 103-203, en la repartición de salones, quede en el 307 capacitación: informática para oficinas. Al principio deteste mi salón, después uno se acostumbra.

Físicamente soy alta, muy alta, mido 1.73, no parece tanto pero en la realidad si se ve, mi particular referencia aparte de la altura son mis lunares, tengo muchos de ellos, mas en la cara, no me gustan del todo, pero con el tiempo me eh convencido de que son parte de mi; no estoy ni gorda ni flaquísima, estoy en lo que mi mamá y mis amigas dirían “bien” en un punto medio.

Me encanta leer, no lo digo, por que me hacen preguntas de ¿en serio? Y no me gusta andar dando explicaciones por donde quiera, desde que leí el libro “Pride&Prejudice” me enamore de las novelas, y aprendí a usar el ingenio al contestar, he tenido represalias, pues a veces no entienden lo que digo, y si lo entienden  lo entienden mal y se enojan. Mi color favorito es el rojo; cuando tenga éxito en mi carrera y pueda, me comprare un Jeep Sahara rojo.

Le tengo miedo a lo desconocido, y no soy muy abierta respecto a mis sentimientos, son muy pocas las personas en las que realmente confió,  tengo pocos amigos, pero en realidad les puedo llamar amigos, realmente espero mucho de mi futuro, y se que lo lograre.

Amo ver películas, me puedo pasar un día entero viéndolas. Me encanta el helado de yogurt y las largas platicas con sentido. Para mi lo mas importante es mi familia, y mis amigos, si ellos están bien yo estoy bien.
Realmente extrañare la preparatoria, fuera de todo lo que aprendí académicamente, las lecciones de vida que me dejaron, nunca se me olvidaran.
Siempre me ah gustado la música, y me encantaría ver una opera en vivo.
Me llevo conmigo muchas experiencias, amigos nuevos, otros que ya tenían tiempo pero no me daba cuenta de que estaban ahí. El cambio mas grande que sufrí fue cuando pasamos a tercer semestre, nos revolvieron de todos los salones, y yo no soy precisamente la típica chica que conoce a todos, me sentía un poco insegura, pero afortunadamente varios de mi antiguo salón quedaron conmigo, y eso fue el principio de una amistad bastante duradera con algunos de ellos, que asta la fecha nos consideramos verdaderos amigos.

Casi todos los días tomábamos fotos de lo que sea, y muchas no salían muy bien que digamos pero nos daba mas risa, en el salón éramos como todos en grupitos (asta la fecha) y nos sentábamos en la esquina, grandes carcajadas salían de ella, un día en especial nos fuimos al centro a comprar boletos para un concierto, solo íbamos tres contándome a mi, pero fue uno de los mejores días que eh tenido, al principio no teníamos idea de cómo llegar, ya que nos subimos al camión saltaba mas que un brincolin, no podíamos decir una palabra bien.
Y como traíamos las herramientas para informática se estaban cayendo, en el intento de no dejar que pasara eso, un amigo se levanto pero como el camión se movía tanto, termino en el suelo haciendo uno de los más hilarantes sonidos.

Claro no todo fue muy divertido, dejando a un lado las carcajadas y las fotos embarazosas, también tuvimos malos ratos, no recuerdo muy bien el por que , pero de repente golpearon a uno de nosotros, y pues todas nos preocupamos demasiado, pensamos una y mil cosas que hacer para que no lo golpearan mas, y en ese intento nos castigaron por no entrar a una clase, casi todos estábamos reprobados con esa profesora, todo iba de mal en peor, pero después de rogarle mucho, nos dio una oportunidad y lo máximo que sacamos fue 6.


Luego de un tiempo fuimos a celebrar mi cumpleaños al Peter Piper Pizza, y fue realmente divertido, nos la pasamos jugando y comiendo, ¡casi todo al mismo tiempo!, ese día recuerdo que me lastime realmente un dedo al estar jugando jockey de mesa, ¡pero gane! Como es “tradición” mojar a los festejados el día de su cumpleaños, quisieron aventarme a la fuente, pero no lo lograron, después de media hora de correr por toda la plaza, en semi tacones, se dieron por vencidos y yo muerta del miedo al casi llevarme de largo a un bebe en su carreola.

Desde primero hasta cuarto, me pase por todos los programas de optativas que hay en el Cobach; bueno no por todos pero si por la mayoría, pero siempre me salía a los días de haberme registrado.
Hasta que decidí meterme a un curso de fotografía como optativa, fue el semestre que mas ame. Hice buenas amistades, y descubrí que no soy tan mala para sacar fotos, lo único que me faltaba era un maestro guía, y ¡Dios! Mi profesor estaba más que feliz de enseñarnos o al menos eso decía.

Mi mas reciente fracaso fue creer que era buena para el volleyball , pensaba que con solo estar alta ya tenia el 80% asegurad, pero a la mala me di cuenta que no.
Me hizo bien todo el ejercicio que tuve que hacer, pero no todos los golpes que me lleve en el intento.
El mas representativo y vergonzoso fue el primer día de entrenamiento, eran ejercicios de correr de espaldas, y por querer ganar, no medí bien mi equilibrio y ¡pum! Caí de espaldas, el único ruido que se escucho fue el de mi cabeza contra el cemente de la cancha, creo que perdí el conocimiento como por 10 segundos mínimo, e increíblemente aun así no me salí del equipo hasta que se vinieron las competencias con otras preparatorias, todavía siento que decepcione al entrenador por que no tuve el valor de decirle que me salía del equipo, simplemente no regrese nunca mas. Creo servirá de anécdota para mis hijos o tal vez mis nietos.

No todo fue bonito o gracioso, por que hay que aceptarlo al principio me preocupe por el golpe, pero después solo dejo de doler. A mi grupo de amigos y a mi se nos vino una mala racha de peleas y malas caras, que termino en una indeseada ruptura, tratándonos como desconocidos el siguiente semestre y obligando a dos de los ahora ex –amigos a irse de nuestra cómoda y tranquila esquina.

Como pudimos mis amigas y yo nos acostumbramos a nuestra nueva situación, todo fue mas fácil para mi con la inesperada aparición de un compañero que se volvió amigo. De vez en cuando extrañaba a aquellas dos personas que considere amigos pero después se pasaba el sentimiento, y me daba cuenta de que eso se trataba la vida, de perder y ganar, mas que nada era la preparatoria y ahí todos somos jóvenes haciendo y diciendo tonterías.

Era el cumpleaños de una de nosotras eh hizo una fiesta en la cual todos nos divertimos demasiado, fue una de esas fiestas a las cuales no había ido, y al principio se me hizo demasiado “rara” pero después me integre muy bien, volví a ver a mi profesor de fotografía (terminamos siendo amigos) y también como es normal en mi, recibí uno que otro golpe en el famoso “slam”.
Nos quedamos despiertos asta el día siguiente y realmente fue una muy buena fiesta.

Hay una cafetería atrás del Cobach en la plaza china, por unos meses no salía de ahí, casi siempre era “-¡tenemos hambre!  – Vamos a Prego- “veíamos películas y asta las 6 llegaba a casa.
Infinidad de veces fui al cine con mis amigas, hubo una en especial donde creímos por un momento que había un niño fantasma en la sala vacía. Otra fue en el estreno de “luna Nueva” en primer semestre, en ese entonces tenia otras “amigas” y nos fuimos temprano al estreno, haciendo fila en el cine cerrado para ser las primeras en comprar los boletos, había mucha gente y entre la confusión no sabíamos por que puerta entrar, total que quitamos un anuncio que nos estorbaba y una amiga se lanzo corriendo con tanto impulso que no pudo parar y termino en el piso, todas las personas que venían corriendo se pararon en seco y se rieron, y mi amiga solo se paro como si nada y compro los boletos. Yo estaba muerta de la risa, aun lo recuerdo y me sigo riendo.

Cierto día estábamos contando este tipo de cosas en los pasillos de nuestro salón, que increíblemente estaban vacíos, grabamos toda una hora, fueron risas, caídas (casi todas por mi) y bailes extraños. Fue uno de esos días raros pero divertidos que no puedes describir por que tendrías que haberlo vivido para entenderlo.


Nos dejaron un trabajo en equipo, en el cual teníamos que ir al hipódromo y tomar fotos de algunos edificios, ese fue un día ¡extremadamente caluroso para andar caminado por ahí! Aun así, era nuestra obligación ir, a pesar del calor, nos la pasamos muy bien tomamos las fotos y anduvimos por las tiendas mirando, asta que moríamos de hambre y pasamos al Carls Juniors, como siempre los camiones que brincan mucho fueron una de las atracciones de nuestro viaje, eso y los grito de una amiga cada vez que el camión pasaba por un tope.


En uno de los contados paseos del Cobach, fuimos al Cecut, y nos dieron una hora si mal no recuerdo para andar por ahí, comer o no se descansar, mis amigos y yo decidimos ir a la plaza rió, en el intento de cruzar algo extraño paso con dos amigas que venia atrás de mi, lo único que puedo recordar fue que vi a una de ellas en el piso de la carretera con los carros apunto de avanzar, y la otra corriendo para poder cruzar a tiempo, se escucha mas feo y duro de lo que realmente fue, pero después del susto, la risa hizo su ya conocida aparición a nuestro alrededor. Hasta la fecha creo que quedo la marca de la caída en la pierna de mi amiga.

No recuerdo cada uno de los momentos más apreciados o representativos,  por que si lo hiciera, estoy segura de que no cabrían en dos hojas. Lo que si puedo decir es que en cada uno de ellos bueno o malos, siempre pudimos superarlos, tanto académicos como personales, por que también tuve desacuerdos con algunos profesores, ¡no soy problemática! Solo que no tengo el don de quedarme callada mucho tiempo.

Al iniciar la preparatoria pensaba que me faltaba tanto para ser “grande” que ahora lo único que quiero es aferrarme a mis años de pocas preocupaciones y más diversión. Ahora mucho de lo que se habla es de universidad y de que es lo que vas a hacer saliendo de la preparatoria, y es cuando mas te cae el veinte de que pronto ya no vas a ponerte el uniforme azul e ir a tu salón, si no que tienes un mundo de responsabilidades frente a ti es excitante claro, pero en lo personal también un tanto escalofriante.

Entrevista a un compañero de COBACH

Entreviste a una de mis buenas amigas del salón. Es Alexia , a ella la conocí en la clase de música en primer semestre, pero no le empecé a hablar bien bien hasta tercer semestre cuando nos juntaron.

¿Qué recuerdos más significativos te llevas de Cobach?
Creo que mas que nada han sido los momentos especiales que tuve con las personas que conocí en el lapso de tiempo que estuve en el plantel, son muchos, pero puedo resumir que han sido personas que me han ayudado a levantarme cuando mas lo necesite...y se y espero que lo sigan haciendo, igual yo con ellos.

¿Fue tu primera opción de preparatoria hace tres años?
Si, de echo yo tenia palanca para meterme a varias otras, la Lázaro por ejemplo, pero yo no quería, supe de ella por una amiga de mi mama, y me agrado la idea de que no tenia mucho la escuela, y como quedaba cerca de mi casa, mejor.

¿Aprendiste algo de tus maestros, aparte de lo que te enseñaron académicamente?
No recuerdo exactamente que, pero si,  y si acaso fueron una o dos veces

¿Te cuesta trabajo darte cuenta de que tu niñez ah acabado y ahora te enfrentaras a un mundo de adultos?
No me cuesta darme cuenta, pero si me da miedo la idea de pensar que de ahora en adelante será casi imposible poder ser tan inocente n el cual no importa tu pasado ni el futuro y te diviertes con cualquier cosa que ahí a tu alrededor, que no importa nada mas que salir a jugar, y por lo único que llorabas era porque una niña te quito una muñeca o así.

¿Crees que lo vínculos emocionales que hiciste aquí, duren mas tiempo ya fuera del plantel?
Los puedo contar con una mano, y espero que si

¿Qué tan segura estas de tus conocimientos adquiridos?
Pues mas o menos, porque ay temas que quizá debí dedicarles mas tiempo, mas practica... y ay una que otra materia que nunca le pude entender y pase mas por trabajos que por realmente saber... como por ejemplo historia y de ese tipo


¿Qué carrera escogiste como profesión y por que?
Diseño grafico, aparte de que en las evaluaciones que nos hicieron en orientación siempre me salio como opción, siempre he tenido el tipo de habilidades que te piden, y mas que nada me gusta, me encanta diría, como dibujar, siempre he sido muy creativa, y me emociona que enseñen a usar las herramientas con las cuales podré echar a volar mi imaginación, pero mas que nada ponerla en practica y enseñarlo al mundo 

¿Crees que haya campo laboral?
Yo creo que el que busca trabajo encuentra, muchos no se cansan de decirme que moriré de hambre al escoger esta carrera, pero no, la verdad es que creo y espero que si haya campo laboral.

¿Viviste tus seis semestres de la manera en que te imaginaste al principio?
No, realmente casi nada en la vida sale tal cual lo planeas, pero me gusto cada cosa que hice o  deje de hacer, si tendría que pasar de nuevo por esta etapa, lo haría exactamente igual.

¿Lloraras en la última asamblea?
No se, todo depende del momento, pero conociendo lo mas seguro es que si. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario